domingo, 25 de junio de 2017

[Humor en cápsulas] Para hoy domingo, 25 de junio de 2017





El Diccionario de la lengua española define humorismo como el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas. Pero también como la actividad profesional que busca la diversión del público mediante chistes, imitaciones, parodias u otros medios. Yo no soy humorista, así que me quedo con la primera acepción, y en la medida de lo posible iré subiendo al blog cada día las viñetas de mis dibujantes favoritos. Las de hoy con Morgan en Canarias7; Idígoras y Pachi en El Mundo; El Roto, Forges, Peridis, y Ros en El País; y Montecruz y Padylla en La Provincia-Diario de Las Palmas. Disfruten de ellas. 





Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt



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[A vuelapluma] Demagogia






Tengo que corregirme la manía de comenzar mis escritos definiendo casi cualquier término controvertido que uso. Espero que me crean si les digo que no se trata de pedantería por mi parte, sino más bien de intentar emplearlos con la mayor precisión posible para así evitar malentendidos innecesarios. Si no estamos de acuerdo en el sentido real de las palabras que empleamos será difícil no ya ponernos de acuerdo sino tan siquiera entendernos los unos con los otros. ¿No les parece?

Comencemos hoy con la palabra Demagogia, del griego δημαγωγία, que se define como práctica política consistente en ganarse con "halagos" el favor popular, y también como degeneración de la democracia consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos "elementales" de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder. El entrecomillado es mío; las definiciones del Diccionario de la Lengua Española de la RAE.

Timothy Garton Ash es un eminente catedrático británico de Estudios Europeos en la Universidad de Oxford, donde dirige el proyecto freespeechdebate.com, e investigador en la Hoover Institution de la Universidad de Stanford, que recientemente ha recibido el prestigioso Premio Internacional Carlomagno. Garton Ash, brillante polemista, se ha distinguido siempre por un acendrado europeísmo. Y hace unos días escribía en el diario El País, con el que colabora de forma habitual, un interesante artículo titulado Hacia lo peor de los dos mundos, en el que afirmaba que si la prioridad es la economía, lo lógico sería pensar que el Reino Unido debería permanecer en la Unión Europea, y que eso es lo que muchos conservadores y laboristas piensan en privado, pero no se atreven a decirlo porque "el pueblo ha hablado".

Los británicos no saben lo que quieren, decía el titular de portada del gran diario suizo Neue Zürcher Zeitung, comienza diciendo. O dicho de otra forma: los británicos no se ponen de acuerdo en qué quieren ni saben cómo conseguirlo. En el primer aniversario del referéndum que aprobó la salida de la Unión, resulta doloroso ver el caos en que se encuentra el país.

En cambio, añade, el resto de la UE está haciendo serios esfuerzos para recuperarse. Desde que el presidente francés, Emmanuel Macron, apareció ante el Louvre la noche de su victoria electoral, a los sones del himno de Europa, y todavía más desde su éxito en las elecciones legislativas, existe un nuevo optimismo sobre la capacidad de la pareja franco-alemana de volver a enderezar el proyecto europeo. En el primer trimestre de este año, la economía de la eurozona creció más deprisa que la de Reino Unido. Después de las victorias del Brexit y Trump, en muchos Estados miembros ha aumentado el apoyo popular a la UE. Angela Merkel ha dicho que Europa tiene que cuidar de sí misma porque ya no puede depender de Estados Unidos ni de Reino Unido.

Las autoridades de París, Berlín y Bruselas tienen sus propios problemas, y el Brexit, para la mayoría, no es más que una cuestión irritante pero secundaria, dice más tarde. Una fuente alemana bien informada ha contado que, en la primera entrevista entre Macron y Merkel, dedicaron unos 60 segundos al tema.

La UE de 27 hablará brevemente del Brexit durante la cumbre de hoy, 23 de junio, por la mañana en Bruselas, mientras May se toma el té en Downing Street. Quizá se disputen el reparto de los organismos europeos que están en Londres, pero todos están de acuerdo en el mensaje básico de la UE al Gobierno británico: “No, no podéis tenerlo todo” (The Daily Mail lo llamará intimidación).

Mientras tanto, las elecciones en Reino Unido han dado nuevo impulso a un Brexit más blando, comenta. Los laboristas arrebataron votos a los conservadores, sobre todo en circunscripciones que en 2016 votaron por la permanencia en la UE. Ahora tenemos un Parlamento sin una mayoría partidaria de un Brexit duro, ni mucho menos de la tontería que le gusta repetir a May, que “ningún acuerdo es mejor que un mal acuerdo”. Los laboristas, los demócratas liberales y los nacionalistas escoceses quieren un Brexit blando o permanecer en la UE. Incluso el Partido Unionista Democrático (DUP) de Irlanda del Norte, favorable al Brexit, y cuyos 10 votos necesita el Gobierno, quiere que se mantenga abierta la frontera con la República de Irlanda. Además, los resultados electorales han empujado a los diputados conservadores que votaron por la permanencia a luchar por un Brexit más blando y dar prioridad a la economía y el empleo. El ministro de Hacienda, Philip Hammond, defiende una visión del Brexit diferente a la que propuso May al pueblo británico. En un discurso pronunciado el 20 de junio en la City, volvió a convertir la economía en el aspecto prioritario del Brexit.

Sin embargo, es una postura ligeramente extraña e incoherente, sigue diciendo. Porque, si las prioridades son la economía y el empleo, es evidente que lo mejor para Reino Unido es permanecer en la UE. Por eso David Cameron, en la campaña del referéndum, apeló exclusivamente (demasiado exclusivamente) a las consecuencias económicas. En otro discurso pronunciado también el día 20, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, relacionó directamente el hecho de que haya “menor crecimiento de las rentas reales” con las negociaciones del Brexit. Es decir, que ya se ven las consecuencias negativas. Y no hemos hecho más que empezar.

Cameron perdió el referéndum porque, a muchos votantes, limitar la inmigración y restablecer la soberanía formal y el autogobierno democrático —es decir, “recuperar el control”— les pareció más importante que la economía, que les hicieron creer que tampoco iría tan mal, señala. Si la prioridad es la economía, lo lógico es pensar que Reino Unido debe permanecer en la UE, y eso es lo que Hammond y muchos otros conservadores y laboristas piensan en privado. Pero no se atreven a decirlo, porque “el pueblo ha hablado” y porque no quieren dividir a sus propios partidos.

Si hemos aprendido algo en este último año es que, en política, nadie sabe qué va a suceder mañana: ahí están el Brexit, Trump y Macron, comenta. No obstante, tengo la impresión de que, después de un periodo de transición con las condiciones actuales, Reino Unido acabará probablemente con un acuerdo similar al de Noruega sobre el Espacio Económico Europeo (EEE), el acuerdo especial de libre comercio de Suiza o el de pertenencia de Turquía a la unión aduanera. Podrán adornarlo con la Union Jack, pero Reino Unido será miembro del mercado común, tendrá que respetar unas reglas en las que no ha intervenido, seguirá pagando a las arcas de la UE, verá muy poca reducción del número de inmigrantes de la UE y tendrá que aceptar unos acuerdos vinculantes de arbitraje en los que el Tribunal de Justicia de la UE seguirá teniendo un papel muy importante. La mayoría del Parlamento seguramente se lo tragará y saldrá del paso a la británica.

Aunque no existe ningún consenso entre los británicos (las proclamas de May sobre “la unidad del país” sobre el Brexit son descaradamente ridículas), dice más adelante, quizá esa posición sea un medio camino entre los extremos de la salida y la permanencia. El otro día hablé con un estudiante suizo y me dijo que, aunque sabe que su país depende enormemente de la UE, no quiere que Suiza se incorpore a la Unión porque “sigo teniendo la sensación de que mandamos en nosotros mismos”. Muchos británicos desean recuperar ese sentimiento, a pesar de ser conscientes de que una cosa es la soberanía formal y otra, muy distinta, el verdadero poder.

Tal como van las cosas, termina diciendo, me parece que ese es el terreno en el que acabaremos. Pero no es inevitable. Los británicos europeos debemos unir nuestras fuerzas para decir, cuando se presenten los resultados de una negociación descafeinada ante el Parlamento: “Lo que hemos conseguido es quedarnos sin nada. ¿Por qué conformarnos con ser de segunda categoría, con todos los inconvenientes y muy pocas ventajas, cuando podríamos permanecer en la UE y ser miembros de pleno derecho?”. Al fin y al cabo, como dijo hace unos años el hoy ministro del Brexit, David Davis, “si una democracia no es capaz de cambiar de opinión, deja de ser una democracia”.


Dibujo de Enrique Flores para El País


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[Tribuna de prensa] Lo mejor de la semana. Junio, 2017 (IV)





Les dejo con los Tribuna de prensa que durante esta semana pasada he ido subiendo a Desde el trópico de Cáncer. Espero que les resulten interesantes, y que como decía Hannah Arendt les inviten a pensar para comprender y comprender para actuar. La vida, a fin de cuentas, no va de otra cosa que de eso. Se los recomiendo encarecidamente. Son estos: 

Europa, el cambio de piel, por Antonio Navalón.
Ese pertinaz don Juan, por Mario Vargas Llosa.
Palabras para luchar, por Álex Grijelmo.
Un asunto español, por Soledad Gallego-Díaz.
Acracia, por Manuel Vicent.
Quedarse al margen, por José Andrés Rojo.
Qué necesidad, por Manuel Jabois.
El supervisor se explica, por Emilio Ontiveros.
Cuando África despierte, por Maurizio Ricci.
Perché non parli, por Laia Jufresa.
Pedro o Pablo, por Víctor Lapuente Giné.
Fin de las citas en el Parlamento, por Rubén Amón.
Andariega, por Félix de Azúa.
Reflexiones sobre el Popular, por Carmelo Tajadura.
Borrachera, por David Trueba.
Partidos-roca, por Sandra León.
Las dos culturas de la izquierda, por Enrique Gil Calvo.
Dioses, por Leila Guerriero.
Tuitorrea, por José Ignacio Torreblanca.
Amor Cristiano, por Luz Sánchez Mellado.
En el PSOE, unidad significa uno, por Javier Ayuso. 
Bolivia, Baviera, Badajoz y los Estados Pontificios, por Jorge Marirrodriga.
Juego de espejos, por Patxo Unzueta.
El pivote naranja, por Jorge Galindo.
Billy Pacheco, por Jorge M. Reverte.
Ser de izquierdas, por Fernando Vallespín.
Será nuestra nación, por Guzmán M. Garmendia.
Placebos, por Fernando Savater.
Anonimato, por Julio Llamazares.
La periferia en el centro, por Máriam Martínez-Bascuñán.
Europa no está en derribo, por Francisco G. Basterra.
Moderados que radicalizan, por Fernando Simón Yarza.
Le discours de la méthode, par Cécile Ducourtieux et Solenn de Royer.

Y desde los enlaces de más abajo pueden acceder a algunos de los diarios y revistas más relevantes de España y del mundo, actualizados continuamente. Espero que los disfruten:

The Washington Post (EUA)
El País (España)
Le Monde (Francia)
The New York Times (EUA)
The Times (Gran Bretaña)
Le Nouvel Observateur (Francia)
Chicago Tribune (EUA)
El Mundo (España)
La Vanguardia (España)
Los Angeles Times (EUA)
Canarias7 (España)
El Universal (México)
Clarín (Argentina)
L'Osservatore Romano (Vaticano)
La Voz de Galicia (España)
NRC (Países Bajos)
La Stampa (Italia)
Frankfurter Allgemeine Zeitung (Alemania)
Le Figaro (Francia)
Tages Anzeiger (Suiza)
Komsomolskaya Pravda (Rusia)
Excelsior (México)
Die Welt (Alemania)
El Nuevo Herald (EUA)
Revista de Libros (España)
Letras Libres (España)
Claves de Razón Práctica (España)
Jot Down (España)
Real Instituto Elcano (España)
Der Spiegel (Alemania)
The New Yorker (EUA)
Política Exterior (España)
Le Monde Diplomatique (Francia)
Le Nouvel Afrique (Bélgica)
Time (EUA)
Cambio16 (España)
Jeune Afrique (Francia)
Tiempo (España)
Para terminar, les dejo con los reportajes de El País con las mejores imágenes del 2016, las treinta fotos más representativas de los 40 años de vida del periódico, las fotos ganadoras del World Press Photo 2017. Y como siempre, las mejores fotos de la semana que termina. 



Camino de Ascot, Gran Bretaña. Junio, 2017


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sábado, 24 de junio de 2017

[Humor en cápsulas] Para hoy sábado, 24 de junio de 2017





El Diccionario de la lengua española define humorismo como el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas. Pero también como la actividad profesional que busca la diversión del público mediante chistes, imitaciones, parodias u otros medios. Yo no soy humorista, así que me quedo con la primera acepción, y en la medida de lo posible iré subiendo al blog cada día las viñetas de mis dibujantes favoritos. Las de hoy con Morgan en Canarias7; Idígoras y Pachi en El Mundo; El Roto, Forges, Peridis, y Ros en El País; y Montecruz y Padylla en La Provincia-Diario de Las Palmas. Disfruten de ellas.





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[A vuelapluma] La historia interminable





A pesar de que la investigación histórica ha barrido muchos tópicos, la “leyenda negra” se resiste a desaparecer. La imagen negativa de España y la actitud derrotista de los españoles ante su propia historia persisten, escribe en El País la profesora María José Villaverde, catedrática de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid y codirectora del libro colectivo La sombra de la leyenda negra (Tecnos).

En un artículo en El País del pasado mes de abril, comienza diciendo la profesora Villaverde, se hablaba del exterminio y holocausto de los indios tras la llegada de los españoles a América en 1492. Son términos, junto a genocidio, que se siguen empleando. Al decir de Todorov en su obra La conquista de América, ninguna de las grandes matanzas del siglo XX es comparable a dicha hecatombe. Y según un historiador catalán los “castellanos” que arribaron a América asesinaron a millones de indígenas y esclavizaron a la mayoría de los que sobrevivieron al “sadismo de los blancos” y a las enfermedades contagiosas. A su juicio, la represión de Somoza y Pinochet no sería más que la continuación de la iniciada por Cortés y Pizarro. En resumen: 500 años de iniquidades. El mayor genocidio de la historia humana, equiparable al Holocausto, ahí es nada.

A pesar de que la investigación histórica ha barrido muchos tópicos, añade Villaverde, la leyenda negra sobre España se resiste a desaparecer, dispuesta siempre a rebrotar cuando la ocasión lo permite (V centenario del descubrimiento de América, bicentenario de la independencia de las excolonias españolas, etcétera). La imagen negativa de España y la actitud derrotista de los españoles ante su propia historia persisten.

¿Qué se reprocha a España?, se pregunta. ¿Cuáles son los pecados que ha venido arrastrando durante siglos y de los que nunca ha sido absuelta, pecados que los propios españoles no se perdonan? ¿La actuación de la Inquisición? ¿La conquista y colonización de América? ¿El mítico “carácter nacional” (Caro Baroja), codicioso, orgulloso, fanático, perezoso e ignorante, marcado por esa brutalidad tan enraizada cuyo símbolo es la fiesta de los toros, que tanto horroriza a la sensibilidad occidental? ¿Su raza mestiza, mezcla de moros y judíos, tan demonizada?

Las últimas investigaciones históricas, señala, han desmitificado la imagen de Felipe II, acusado injustamente de asesinar a su propio hijo; han revisado a la baja la represión del duque de Alba en los Países Bajos (que el príncipe de Orange magnificó para justificar su sublevación contra el imperio español), han reducido el número de víctimas de la Inquisición (institucionalizada, organizada y burocratizada, cierto, pero menos mortífera que otras). Y han explicado en parte el desplome demográfico de la población indígena americana por las enfermedades y el traumatismo de la conquista. En un estudio actual sobre la despoblación de Nuevo México, investigadores de Harvard sostienen que tuvo lugar un siglo después de la llegada de los españoles y que fue esencialmente fruto de epidemias.

Los datos aportados por testigos y cronistas dan fe de los hechos inhumanos de los primeros 50 años de la conquista, comenta. Eso no se puede negar. Pero nunca hubo voluntad de exterminar a los indios porque eran la mano de obra de los encomenderos y porque la Corona les protegió con su legislación, aunque esta no siempre se cumplió. Y, si bien los conquistadores fueron violentos y crueles, no lo fueron más que los alemanes en Venezuela (bajo el gobierno de la casa Welser), los británicos en Estados Unidos (extinción de la mayoría de los pieles rojas), los holandeses o los franceses cuando tuvieron oportunidad de serlo. No podemos juzgarlos desde nuestros valores actuales, sino desde la perspectiva de unos cristianos imbuidos de fuertes convicciones religiosas y de un sentimiento de superioridad, que contemplaban horrorizados cómo unos “bárbaros” hacían sacrificios humanos y practicaban la antropofagia.

La pregunta se impone, añade más adelante: ¿Por qué ha sufrido España un trato diferente al de otros países europeos cuya historia ofrece episodios de crueldad e iniquidad similares? ¿Por qué se han subrayado y, a veces exagerado y falseado, los aspectos negativos de su historia, obviando deliberadamente los positivos? ¿Por qué ese ensañamiento?

La leyenda negra, señala, fue fruto de la hegemonía española durante el periodo 1450-1650 y de los rencores que despertó en Europa su expansión territorial, su poderío militar y su dominio cultural (sobre todo en los países protestantes como Inglaterra y Holanda). Es verdad que otros países padecieron también campañas de desprestigio, pero la propaganda antiespañola presenta dos rasgos distintivos. No fue efímera y ha estado teñida de vituperios contra el carácter y la raza españoles.

Si se puede hablar de leyenda negra, dice poco después, es porque las críticas no se limitaron a denunciar la política colonial, religiosa, sociopolítica o económica de España (una política que cabría corregir en el futuro), sino que criminalizaron rasgos étnicos y geográficos, inalterables por definición, que fijaban para siempre a los españoles en una condición de inferioridad. Un ejemplo. Un folleto inglés de 1598 describía a los españoles como una mezcla de “una taimada zorra, un voraz lobo y un rabioso tigre”, además de “un inmundo y sucio puerco, una lechuza ladrona y un soberbio pavo real”. Y aludía a “la perversa raza de esos medio visigodos (...) semimoros, semijudíos y semisarracenos”.

En el siglo XVIII, sigue escribiendo, la Europa ilustrada marginó a una España semiafricana de hábitos y gustos de “origen no europeo” (Montesquieu, Kant) que quedaba fuera de la franja de los 40 a 50 grados de latitud en que habitaban los países civilizados (Buffon). Los enciclopedistas como Diderot seguían viendo a España como la patria de los conquistadores, no como el país que llevaba a cabo una política ilustrada (con Carlos III), que más dinero invertía en las expediciones científicas a América (según Humboldt) y que había fundado 20 universidades. En el XIX, el dicho atribuido a Alejandro Dumas de que África empieza en los Pirineos debió de calar hondo en la mentalidad europea, pues al diplomático Juan Valera solían preguntarle si en España se cazaban leones.

El estigma racial persistía en el siglo XX, comenta. Hitler se refería despectivamente a la mezcla de sangre de godos y moros que corría por las venas del pueblo español. Y en Estados Unidos los manuales escolares y universitarios estaban plagados de clichés antiespañoles, fruto de un “legado de odio e incomprensión”, como reconocía en 1944 el Consejo Americano de Educación.

Julián Marías se preguntaba qué tiene de peculiar la historia de España para haber engendrado el monstruo de la leyenda negra, concluye su artículo la profesora Villaverde. Que algunos intelectuales españoles (Las Casas) la fomentaron ha sido subrayado. Que la propaganda antiespañola disimulaba las ansias coloniales de los rivales de España es notorio. Basta recordar las palabras atribuidas a George Canning (ministro británico de Exteriores que apoyó los movimientos independentistas de la América hispana, con el envío de mercenarios ingleses y el contrabando de armas): “¡Sudamérica libre y, en lo posible, inglesa!”. Pero tal vez se olvide que España fue el país colonizador que paralizó por primera y única vez una conquista, para determinar cuál era el trato justo que se debía otorgar a los pueblos conquistados (Controversia de Valladolid).



Dibujo de Enrique Flores para El País



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[Especial] La ciudad de Las Palmas cumple 539 años



Vista de Las Palmas G.C. desde el Pico de Bandama


Hoy, 24 de junio, El Real de Las Palmas, la actual ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, cumple 539 años. Cierto, todos cumplimos años, también las ciudades, y quizá no sea para tanto, pero no es muy habitual que una ciudad sepa la fecha exacta de su fundación, de su nacimiento y mucho menos de las circunstancias y hechos que dieron lugar a ello; no, al menos, en esta vieja tierra que es España. Pero no es el caso de Las Palmas. Se sabe la fecha exacta de su fundación, los motivos que la provocaron las vicisitudes que tuvo que afrontar en sus primeros momentos de existencia... Ensayo general de lo que trece años más tarde sería la gesta del descubrimiento y colonización del continente americano.

Este es el relato que de su fundación hizo el historiador y prócer canario, paradigma de la Ilustración en las islas, Josep de Viera y Clavijo (1731-1813) en su libro Noticias de la historia de Canaria (Tomo I. Cupsa Editorial, Madrid, 1978) en edición de Alejandro Cioranescu. Dice así:

"Libradas las referidas órdenes, se hicieron a la vela desde el Puerto de Santa María, a 28 de mayo de 1478, tres navíos bien pertrechados de municiones de guerra y boca, y surgieron en el de las Isletas de Canaria, a 24 de junio por la mañana. Aunque esta navegación fue de un mes, asegura Abreu Galindo que se hizo con próspero viento. Y habiendo desembarcado la tropa en aquel arenal, sin que hubiese quien la inquietase, fue la primera obra en la que se ocupó la de cortar algunos ramos de palma, con los cuales se formó una gran tienda, a cuya sombra erigieron un altar. Como era día de San Juan Bautista, celebró la misa el dean Bermúdez; y todos los soldados la oyeron devotamente, pidiendo a Dios con las armas en la mano les favoreciese en el exterminio de aquella pobre nación que iban a invadir. Después hizo marchar su gente el general Rejón hacia el territorio de Gando, con la mira de reedificar la torre que habían construido los Herrera y fortificarse en sus contornos; más habiendo llegado al barranco o rio de Guiniguada, donde está la ciudad de Las Palmas, se presentó repentinamente al ejército una mujer anciana, vestida al uso del país, la que en buen castellano dijo a los nuestros que adónde iban; que el territorio de Gando quedaba todavía lejos y el camino era fragoso; que hallándose con avisos del desembarco, el guanarteme de Telde andaba acaudillando sus súbditos, y que aquel sitio de Guiniguada era un lugar más fuerte, inmediato al mar, bien provisto de agua y de leña, cubierto de palmas, álamos, dragos e higuerales y el más propio para trazar un campo, desde donde se podría recorrer toda la isla.

Como estas advertencias eran tales, que el general español no debía haber esperado a que una mujer canaria se las hiciese, al instante la tomaron por guía y fijaron el campo en el paraje que ella les señalaba. Pero apenas habían hecho alto las tropas y empezaban a levantar sus tiendas, se desapareció la canaria incógnita con admiración universal, Juan Rejón, que sin ser escrupuloso era devoto de Santa Ana, se persuadió o quiso persuadir a los otros que la madre de María Santísima, bajo la figura de aquella buena mujer, había descendido del cielo a dirigirle en el primer paso de su campaña; por tanto, dio orden para que se edificase allí una iglesia con la advocación de Santa Ana, cuyo patronato se ha conservado siempre.

La noticia de esta piadosa creencia (que también pudo ser estratagema política de Rejón para animar sus tropas) es de fray Juan Abreu Galindo; pero los demás escritores o la omiten o la reducen a circunstancias más regulares. Estos sólo dicen que habiendo sorprendido las espías españolas a cierto isleño anciano que pescaba en la ribera del mar, les dio aquel saludable consejo, sin añadir que el anciano se desapareciese ni que le tuviesen por ningún santo los cristianos que le cogieron.

Como quiera que fuese, no hay duda que se formó el campo español en las márgenes del Guiniguada; a una legua corta del puerto; que lo fortificaron con una gran muralla de piedra y troncos de palma; que se construyó un torreón y un largo almacén para las provisiones; que se intituló, desde luego, el "Real de Las Palmas", a causa de la gran copia que había de ellas, todas frondosas y eminentes, y que se edificó la pequeña iglesia de Santa Ana, ermita ahora de San Antonio Abad".

Eso ocurría, tal día como hoy de hace 539 años. Nacía El Real de Las Palmas, la actual ciudad de Las Palmas de Gran Canaria: Sede primada de la Iglesia de África y primera ciudad fundada por españoles fuera de Europa. Y su plaza mayor, la de Santa Ana, la primera en construirse en España siguiendo las Ordenanzas Reales emanadas de los Reyes Católicos a finales del siglo XV. 

Les invito a visitar la página electrónica oficial de la oficina de turismo de mi ciudad: Las Palmas de Gran Canaria, ciudad de mar y culturas. Seguro que les gustará. ¡Felicidades, Las Palmas! ¡Feliz Solsticio! ¡Feliz Noche de San Juan! 




Plaza de Santa Ana, Las Palmas G.C.



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viernes, 23 de junio de 2017

[Humor en cápsulas] Para hoy viernes, 23 de junio de 2017





El Diccionario de la lengua española define humorismo como el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas. Pero también como la actividad profesional que busca la diversión del público mediante chistes, imitaciones, parodias u otros medios. Yo no soy humorista, así que me quedo con la primera acepción, y en la medida de lo posible iré subiendo al blog cada día las viñetas de mis dibujantes favoritos. Las de hoy con Morgan en Canarias7; Gallego y Rey y Ricardo en El Mundo; El Roto, Forges, Peridis, Ros y Sciammarella en El País; y Montecruz y Padylla en La Provincia-Diario de Las Palmas. Disfruten de ellas. 





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[Pensamiento] Inteligencia artificial



La Escuela de Atenas, Rafael, 1512. Museos Vaticanos


El aprendizaje profundo tendrá un efecto revolucionario en la asistencia sanitaria; por ejemplo, una red neuronal entrenada será tan capaz como un dermatólogo de decidir si una lesión cutánea es un cáncer o examinar la retina de un diabético. Lo dice en un artículo en El País el profesor Geoffrey Hinton, Catedrático de Ciencias de la Computación en la Universidad de Toronto y Vicepresidente e Investigador en Ingeniería de Google, que el pasado 15 de junio recibía en Madrid el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Durante medio siglo, las investigaciones sobre la inteligencia artificial (IA) se basaron en una extraña analogía con la lógica, comienza diciendo. El razonamiento lógico consiste en utilizar reglas de inferencia válidas para deducir conclusiones verdaderas a partir de premisas ciertas. Tanto las premisas como las conclusiones son concatenaciones de símbolos y las reglas de inferencia son meros mecanismos de manipulación de estas concatenaciones. Los investigadores dieron por sentado que esta era la manera en la que debía funcionar toda la inteligencia.

Desde los albores de la IA, añade, existieron apóstatas que afirmaban que, en vez de imitar a la lógica, la IA debía tratar de imitar las redes neuronales del cerebro. En estas redes, los estímulos generan grandes patrones de actividad neuronal. Estos a su vez producen otros grandes patrones de actividad neuronal que acaban originando respuestas motoras. Todo el conocimiento del sistema reside en la manera en que un patrón de actividad da lugar a otro, y este conocimiento se aprende a través de la experiencia más que a través de los datos introducidos por un programador.

En los últimos años, señala, ha quedado patente que conseguir que un ordenador simule ser una red neuronal es una forma muy eficaz de dotar a las máquinas de la clase de inteligencia que se necesita para tareas tales como el reconocimiento de voz, la interpretación de imágenes, la traducción automática y la práctica de juegos como el go, que requieren conocimientos intuitivos. Este planteamiento se denomina “aprendizaje profundo” (deep learning) porque utiliza redes neuronales profundas compuestas por muchas capas de neuronas. En lugar de tratar de poner por escrito todo lo que sabemos mediante expresiones simbólicas, permitimos que el ordenador aprenda todo lo que sabe a partir de ejemplos.

Si deseamos traducir una frase del español al coreano, dice más adelante, entrenamos a un ordenador mediante la introducción de multitud de pares de frases en español con sus traducciones en coreano hasta que asimile el concepto. El ordenador está programado para comportarse como una red de neuronas cerebrales. Dicha red aprende modificando la intensidad de las conexiones entre las células cerebrales artificiales mediante un algoritmo de uso general bastante sencillo denominado propagación hacia atrás o “retropropagación” (backpropagation). Mediante este algoritmo de aprendizaje, la red neuronal artificial aprende a convertir los símbolos introducidos correspondientes a las palabras en español en patrones de actividad en miles de neuronas que captan los significados de esas palabras. Por ejemplo, la palabra “miércoles” generará un patrón de actividad determinado y la palabra “jueves” dará lugar a un patrón muy similar.

Los “vectores de palabras” internos, comenta, aportan la información para otro conjunto de neuronas que van acumulando actividad con el transcurso del tiempo. Para cuando la red alcanza el final de la frase española, estas otras neuronas poseen un patrón de actividad llamado “vector de pensamiento” que representa el significado de la frase en su totalidad. Posteriormente, este vector de pensamiento se puede volver a convertir en símbolos del idioma que deseemos, siempre y cuando dispongamos de datos para entrenar a la red neuronal que descodifica el vector de pensamiento. A diferencia de la IA tradicional basada en la lógica, los símbolos solo aparecen en los datos introducidos y en los resultados.

El aprendizaje profundo, añade, ya ha revolucionado la capacidad que tienen los equipos informáticos para percibir el mundo y está revolucionando su capacidad para moverse con agilidad y realizar la manipulación de objetos con destreza. Está empezando a posibilitar que los ordenadores comprendan el contenido de los documentos y mantengan conversaciones racionales. Lograr que un ordenador realice una tarea específica mediante su programación ha dejado de ser la única opción. A partir de ahora, cuando una tarea sea tan compleja que no sepamos cómo programarla, podremos indicar al ordenador que simule una red neuronal y entrenar a dicha red para que realice la tarea con solo mostrarle multitud de ejemplos de la información de entrada y de la respuesta deseada.

El aprendizaje profundo tendrá un efecto revolucionario en la asistencia sanitaria, dice. Una red neuronal entrenada con 130.000 ejemplos ya es tan capaz como un dermatólogo de decidir si una lesión cutánea es un cáncer y, de ser así, qué tipo de cáncer es. Cuando haya sido entrenada con millones de ejemplos, será mucho mejor que un dermatólogo. Cualquiera podrá obtener un diagnóstico inmediato, fiable y sumamente barato con solo apuntar su teléfono móvil hacia la mancha cutánea que le preocupa. Otra red neuronal puede examinar una imagen de la retina de una persona diabética y determinar el estadio de retinopatía. Esta práctica será muy valiosa para mejorar la eficacia de los tratamientos en aquellos países que no puedan permitirse contar con un gran número de oftalmólogos. Durante la próxima década, las redes neuronales aprenderán a interpretar la mayoría de los tipos de imágenes médicas de manera mucho más fiable, rápida y asequible que los facultativos. Las redes neuronales también serán mejores que los médicos a la hora de predecir qué tratamientos serán eficaces y de adaptarlos a las particularidades específicas de cada paciente, incluyendo su perfil genético.

La idea tradicional, señala, de que la esencia del pensamiento humano consiste en razonar de manera lógica mediante la manipulación de expresiones en una especie de lenguaje simbólico interno está sucumbiendo ante un punto de vista completamente diferente, según el cual un pensamiento es simplemente un gran patrón de actividad neuronal. Podemos hacer referencia a uno de estos patrones haciendo uso de la concatenación de palabras que normalmente lo generaría o de la concatenación de palabras que produciría, pero el pensamiento en sí mismo no tiene nada que ver con una concatenación de palabras. Los pensamientos similares son patrones similares y tienen efectos similares, de modo que el razonamiento por analogía sea la forma básica del pensamiento humano en vez de una desviación ilógica de la racionalidad.

Muchos expertos en este campo, termina diciendo el profesor Hinton, creen que los cerebros son tan solo máquinas extraordinariamente complicadas y que, con el tiempo, el aprendizaje profundo podrá hacer lo mismo que puede hacer el cerebro. Pero también creen que esto tardará mucho tiempo en ocurrir y que requerirá muchos más avances técnicos en la tecnología del aprendizaje profundo. En cualquier sistema político que esté dirigido por personas y para personas, el aprendizaje profundo será una potente fuerza positiva para mejorar la salud, eliminar los trabajos más arduos y liberar a la gente corriente para que disfrute de la vida al máximo.




Dibujo de Eulogia Merle para El País


Y ahora, como decía Sócrates, Ιωμεν: nos vamos. Sean felices, por favor, a pesar de todo. Tamaragua, amigos. HArendt





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Entrada núm. 3573
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La verdad es una fruta que conviene cogerse muy madura (Voltaire)